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Las claves que están marcando el business travel

BCD ESPAÑA

07/10/2026 Club Cámara
Las claves que están marcando el business travel

El mercado de los viajes corporativos afronta el último tramo de 2026 en un escenario marcado por la incertidumbre. Así lo refleja el último Travel Market Report Q3 2026, en un contexto en el que la evolución de la economía global, las tensiones geopolíticas, el comportamiento del tráfico aéreo y las nuevas expectativas de los viajeros están dibujando un entorno en el que las empresas necesitan tomar decisiones cada vez más informadas.

El informe, elaborado por el equipo de Research & Intelligence de BCD, analiza algunos de los factores que están condicionando el mercado durante el tercer trimestre del año. Entre ellos, la evolución del tráfico aéreo, el impacto de los retrasos, la experiencia del viajero y el papel que está adquiriendo la sostenibilidad dentro de los programas de viajes corporativos.

Un mercado condicionado por la incertidumbre

La situación económica global continúa expuesta a diferentes riesgos. Según el análisis de Oxford Economics recogido en el informe, el conflicto en Oriente Medio es actualmente el principal riesgo a corto plazo señalado por los encuestados: casi el 80% lo identifica entre sus principales preocupaciones.

El análisis del Travel Market Report contempla diferentes escenarios para la evolución de la economía mundial durante los próximos meses. Además del escenario de referencia, que contempla una recuperación durante la segunda mitad de 2026, se plantean otros escenarios relacionados con una intensificación o prolongación de las tensiones en Oriente Medio, una posible crisis fiscal o distintas evoluciones de la inversión y el crecimiento vinculados a la inteligencia artificial.

Más allá de cuál termine materializándose, el escenario pone de manifiesto una realidad que afecta directamente a la gestión del business travel: las condiciones del mercado pueden cambiar con rapidez y los programas de viajes necesitan capacidad para adaptarse.

El tráfico aéreo vuelve al crecimiento, aunque a un ritmo moderado

Después de varios meses de retroceso, el tráfico aéreo mundial volvió a registrar crecimiento interanual en julio. Según los datos de IATA analizados por BCD, el tráfico global aumentó un 0,2% respecto a julio de 2025, mientras que el crecimiento acumulado durante los siete primeros meses del año se situó en el 0,6%.

La evolución no es homogénea. Si se excluyen las aerolíneas de Oriente Medio, el crecimiento global alcanzó el 1,2% en julio. En esta región, además, el ritmo de caída se moderó: pasó del 14% en junio al 10% en julio.

También existen diferencias importantes entre los mercados domésticos. Brasil y China registraron crecimientos de entre el 5% y el 6%, mientras que India experimentó una caída del 6%. En Australia y Estados Unidos, el tráfico doméstico disminuyó un 0,5%.

El mercado estadounidense merece una atención especial. La demanda doméstica lleva cuatro meses consecutivos contrayéndose, aunque la caída de julio, del 0,5%, fue menor que la registrada en junio, cuando alcanzó el 1,2%.

Para las empresas, esta evolución refuerza la importancia de analizar el mercado por rutas y regiones, en lugar de trabajar únicamente con tendencias globales. La demanda, la capacidad y las condiciones de cada mercado pueden evolucionar de forma muy diferente.

Los retrasos también tienen un impacto en el coste del viaje

La evolución del tráfico no es el único factor que condiciona la experiencia aérea. Los problemas relacionados con el control del tráfico aéreo están adquiriendo también un peso relevante, especialmente en Estados Unidos.

Entre 2015 y 2025, el número de vuelos comerciales programados en el país aumentó un 4,9%. Durante el mismo periodo, los retrasos relacionados con el control aéreo y no provocados por factores meteorológicos crecieron un 143%. Solo en los dos últimos años, estos retrasos aumentaron un 145%.

El impacto no se limita al tiempo que pierde el viajero. Los retrasos implican un mayor consumo de combustible, costes adicionales de tripulación y mantenimiento, menor utilización de las aeronaves y alteraciones en las operaciones de las compañías. Según la estimación de IATA recogida en el Travel Market Report Q3, los retrasos relacionados con la FAA generaron cerca de 11.000 millones de dólares en costes para aerolíneas y pasajeros entre 2015 y 2025.

En un viaje corporativo, además, una incidencia de este tipo puede tener consecuencias que van más allá del propio vuelo: pérdida de reuniones, cambios de agenda, noches adicionales o necesidad de reorganizar desplazamientos. Por eso, la eficiencia de un programa de viajes no depende únicamente del precio del billete.

La experiencia del viajero mejora, pero todavía hay puntos de fricción

Hay también datos positivos en el informe. La satisfacción de los pasajeros con la experiencia aérea alcanzó en 2025 un máximo histórico, pasando del 82% al 86%. Sin embargo, no todas las etapas del viaje generan la misma percepción. El 83% de los pasajeros se muestra satisfecho con la llegada a su destino, mientras que la recogida de equipaje y los controles fronterizos e inmigración concentran los mayores niveles de insatisfacción, con porcentajes de entre el 15% y el 16%.

La tecnología puede contribuir a reducir parte de estas fricciones. El 88% de los viajeros afirma que se sentiría más seguro viajando con equipaje facturado si pudiera realizar un seguimiento en tiempo real. Además, el porcentaje de pasajeros que utiliza la aplicación de su aerolínea para localizar su equipaje ha pasado del 35% en 2024 al 42%. La biometría también continúa ganando terreno: casi tres de cada cuatro viajeros están dispuestos a utilizarla y el 86% de quienes ya la utilizan se muestran satisfechos con esta tecnología.

La evolución de la experiencia del viajero apunta así hacia una mayor integración entre tecnología y viaje. No se trata únicamente de digitalizar procesos, sino de utilizar esas herramientas para eliminar puntos de fricción y facilitar el desplazamiento.

La sostenibilidad avanza, pero todavía existe una brecha entre objetivos y acciones

La sostenibilidad ocupa un espacio cada vez más relevante dentro de los programas de viajes corporativos, aunque los datos del informe muestran que todavía existe margen para convertir los objetivos generales de las compañías en acciones concretas.

En la encuesta realizada por BCD a 73 travel buyers en julio de 2026, el 50% considera la sostenibilidad una prioridad muy o extremadamente importante dentro de su programa de viajes. Además, casi la mitad afirma que su importancia ha aumentado durante los últimos dos años. Sin embargo, el coste de las alternativas sostenibles continúa siendo el principal obstáculo para avanzar, seguido de la necesidad de educar a los viajeros.

Las medidas más habituales son relativamente sencillas: reducir el número de viajes, priorizar los vuelos directos, utilizar el tren cuando es posible o combinar varios desplazamientos en uno. En cambio, otras medidas que requieren un mayor nivel de análisis o transformación (como el uso de datos de emisiones, determinados criterios de alojamiento o restricciones más avanzadas) tienen todavía una implantación menor.

Existe además una diferencia entre los objetivos generales y los específicos de viajes. Aunque el 86% de las organizaciones encuestadas cuenta con objetivos de sostenibilidad, solo el 46% dispone de objetivos específicos aplicados a su programa de viajes.

El viajero también necesita información para cambiar sus hábitos

Otra de las encuestas reflejadas en el Travel Market Report Q3, realizada por BCD a 748 viajeros de negocios de todo el mundo, muestra una tendencia similar. Los viajeros incorporan con mayor facilidad medidas sostenibles que no requieren modificar de forma significativa su manera de viajar: viajar sin papel, reducir los cambios de toallas o la frecuencia de limpieza de la habitación, caminar en destino o consumir en establecimientos locales son algunas de las prácticas más habituales.

Cuando las decisiones implican modificar el propio desplazamiento, la adopción es menor. Solo el 22% afirma utilizar el tren en lugar del avión y un 16% opta por viajar en clase económica cuando tiene permitido utilizar business.

La comunicación también aparece como un punto de mejora. Casi seis de cada diez viajeros aseguran que reciben información sobre sostenibilidad por parte de su empresa nunca o pocas veces. Solo el 13% afirma recibirla a menudo o muy a menudo.

Esto resulta especialmente relevante porque la información puede ayudar a convertir los objetivos de sostenibilidad en decisiones concretas. También en este ámbito, los datos tienen un papel importante: solo el 40% de los viajeros afirma tener acceso a información sobre las emisiones de sus vuelos, mientras que un 35% no sabe si dispone de ella.

Del análisis del mercado a la toma de decisiones

Los datos del Travel Market Report Q3 muestran un mercado que continúa evolucionando, pero no necesariamente en una única dirección. El tráfico aéreo vuelve a crecer, aunque de forma moderada y desigual; los problemas operativos siguen generando costes; la tecnología está transformando la experiencia del viajero y la sostenibilidad avanza, aunque todavía existe una distancia entre los objetivos y su aplicación práctica.

Para los responsables de viajes, interpretar estas tendencias es cada vez más importante. No se trata únicamente de conocer qué está pasando en el mercado, sino de entender cómo puede afectar a cada programa y qué decisiones conviene revisar.

En este sentido, el análisis de datos se convierte en una herramienta fundamental para detectar cambios, identificar oportunidades y ajustar las estrategias de viaje. Ya en anteriores artículos hemos abordado cómo los datos pueden ayudar a mejorar la eficiencia de los programas de viajes y a convertir la información en decisiones más estratégicas.

En BCD combinamos conocimiento del mercado, datos, tecnología y experiencia para ayudar a las organizaciones a interpretar estos cambios y tomar decisiones con una visión más amplia de su programa de viajes. Porque cuando el entorno cambia, disponer de información y capacidad de adaptación también forma parte de la estrategia.

El contexto seguirá cambiando durante los próximos meses. Contar con información actualizada y una visión amplia del mercado permite a las organizaciones estar mejor preparadas para responder a esos cambios y seguir evolucionando sus programas de viajes.